El trabajo más duro del edificio suele tener la peor herramienta. Esta es una app de verdad para el móvil que llevas en el bolsillo — y sigue registrando cuando la cobertura no.
Eres T. Alvarez. El martes a las 13:52 aparece en tu página de Hoy una sesión que no esperabas, con una instrucción que cambió esta mañana. Momento a momento hasta el final del día.
El centro te confirmó para las 15:30 de Maya a las 13:44; a las 13:52 ya está en tu móvil. No pediste acceso a su expediente a nadie y nadie te metió en ningún grupo — las dos cosas vinieron con la asignación. Tu página de Hoy sigue enseñando solo aquello a lo que estás asignada: no hay lista de peques que buscar.
Quién lo confirmó, y por qué tú →El hueco de cobertura, desde el lado del centroLa instrucción cambió a las 9:14 de esta mañana y tú coges la sesión a mediodía. Lees qué cambió y qué sigue igual, lado a lado, y confirmas — contra la v4 en concreto, para que tu BCBA vea quién ha leído esta y no una versión anterior. Registra que la leíste. No afirma nada sobre cómo das la sesión.
Por qué cambió →Lo que vio D. Okafor en los datos esta mañanaEnsayos, frecuencias, duraciones y tareas paso a paso — un toque cada uno, del tamaño de un pulgar. Cuando algo necesita una segunda opinión, preguntas en el canal con la sesión adjunta, así nadie tiene que preguntar de qué sesión hablas. Si llevas un Apple Watch puedes parar un cronómetro desde la muñeca; el reloj es opcional y todo esto funciona solo con el móvil.
Cue redacta la nota a partir de los ensayos que registraste, en el orden en que ocurrieron. Tú la lees, corriges lo que esté mal, añades lo que solo viste tú — el timbre, en este caso — y la envías a cofirma. Llega a la cola de tu BCBA con los datos de la sesión al lado. Que la cofirme esta noche o mañana es cosa suya.
Dónde acaba →Cómo la revisa y la cofirma D. OkaforEnsayos discretos, frecuencia, duración, intervalo y análisis de tareas, un toque cada uno. Registro sin conexión que conserva la hora real y te enseña qué está aún sin sincronizar. La versión del protocolo que tu BCBA publicó por última vez. El canal de tu equipo. Horas y desplazamientos contados desde las sesiones que diste. Y una nota que revisas en lugar de escribir desde una caja en blanco.
Lo que no te vamos a prometer: que una nota nunca necesite una corrección, que una cofirma vuelva esa misma noche, o que no vayas a pensar en el trabajo después de las cinco. Cue puede acortar la escritura y hacer honesta la sincronización. Lo demás lo lleva tu centro.
Qué dispositivos, qué funciona sin conexión, cómo se sincronizan los cambios, si hace falta el reloj y cómo cierra sesión una tablet compartida — la página de Apps lo responde directamente.
La demo funciona con datos de ejemplo — el recorrido de sesión te pone en la sala con los botones de ensayo. Cue es solo por invitación mientras damos de alta centros de uno en uno.